La oracin eterna de Jess en Getseman

Fecha publicación: 06 enero 2020
Portada del libro

WikipediaArchivo:Christ in Gethsemane.jpg – Wikipedia, la enciclopedia libre

Jerusaln, Huerto de los Olivos, pocos lugares como ste en el mundo. Historia y espiritualidad convergen aqu. El cura de mi parroquia explic que podamos acompaar a Cristo bajo estos olivos. Jess carg con cada uno de nuestros pecados en Getseman. Lo sigue haciendo. Parece una historia de ciencia ficcin. Complicado comprenderlo con una fe dbil. De alguna manera, el espacio y el tiempo estn detenidos bajo estos olivos. El Papa emrito – Benedicto XVI – nos lo explica en su libro Jess de Nazaret.

El gancho

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Ratzinger, mi telogo de cabecera, aborda el conflicto entre la predicacin de Jess y las leyes judas en su libro: Jess de Nazaret: Desde la Entrada en Jerusaln hasta la Resurreccin. Los pensamientos de este artculo estn basados en el captulo 6 de este libro. Este artculo es un resumen de notas sobre este captulo. Muchos textos son copias del libro.

En camino hacia el Monte de los Olivos

Mount of Olives

Cristo habla en los Salmos de David

El centro de la celebracin pascual la accin de gracias y bendicin. Despus se termina cantando los Salmos, el Hallel. Se celebra la noche en que se mataron los primognitos de Egipto. Israel fue salvado por la sangre del cordero. Cristo asume su destino como cordero.

Jess recita los Salmos, que en l adquieren todo su esplendor. Ahora no se circunscriben a Israel sino a todo el mundo. Es el nuevo David. Cristo habla en los Salmos. Quedan unidos los dos testamentos bblicos.

Cristo es novedad a travs de la tradicin

Jess es observante, debe cumplir la normativa juda. Por eso debe dormir hoy en Jerusaln y no en Betania. Cristo busca al traidor y con l, la hora de su pasin.

Al mismo tiempo, todo se hace nuevo:

  • Desde su explicacin del sbado (cf. Mc 2,27)
  • Las prescripciones sobre pureza ritual (cf. Mc 7)
  • La nueva interpretacin del Declogo en el Sermn de la Montaa (cf. Mt 5,17-48)
  • La purificacin del templo (cf. Mt 21,12s par.), que anticipa el fin del templo de piedra
  • El nuevo templo, la nueva adoracin en espritu y en verdad (Jn 4,24)
  • Llama a Dios «Abba». Inconcebible por la cultura juda.

Es un cambio decisivo en la historia de las religiones porque desemboca en la cruz. Su intervencin en la purificacin del Templo contribuy a su condena de muerte en la cruz.

Marco geogrfico

All se encuentra la Iglesia de la Agona de Jess. Punto culminante del misterio de nuestro Redentor: Jess ha experimentado aqu la ltima soledad, toda la tribulacin del ser hombre. Aqu, el abismo del pecado y del mal le ha llegado hasta el fondo del alma. Aqu se estremeci ante la muerte inminente. Aqu le bes el traidor. Aqu todos los discpulos lo abandonaron. Aqu l ha luchado tambin por m.

El huerto: realidad hecha smbolo

Se dice que hay un huerto en Getseman. Es real y es tambin un smbolo, como en el Edn, aqu tambin se producir una traicin. Tambin hay un huerto en el sepulcro.

De camino al huerto, Jess hace 3 profecas. La de Zacaras, ponindose con los sufridores de este mundo y el rebao de discpulos se dispersa. La promesa de salvacin: el buen pastor dar la vida por sus ovejas.

El orgullo de Pedro

La tercera profeca es la conversacin con Pedro. Al ser contrario a la cruz, no puede entender la palabra resurreccin y quisiera como ya en Cesarea de Felipe el xito sin la cruz. l confa en sus propias fuerzas. Quin puede negar que su actitud refleja la tentacin constante de los cristianos, e incluso tambin de la Iglesia, de llegar al xito sin la cruz? Por eso se le ha de anunciar su debilidad, su triple negacin. Nadie es por s mismo tan fuerte como para recorrer hasta el final el camino de la salvacin. Todos han pecado, todos necesitan la misericordia del Seor, el amor del Crucificado (cf. Rm 3,23s)

La oracin del Seor

FlickrImage from page 100 of «The life of our Saviour Jesus Chri | Flickr

Cristo oraba solo acompaado de cerca por el grupo de los tres. Se entristece y angustia. Llama a la vigilancia ante la somnolencia de sus allegados. Anticipo de la historia futura del cristianismo con la insensibilidad y la autocomplacencia. Esto da poder al maligno.

Cristo dialoga con Dios mediante Salmos

El Seor dice de s mismo: Me muero de tristeza. stas son palabras del Salmo 43,5, en las que resuenan tambin expresiones de otros salmos. Tambin en su pasin tanto en el Monte de los Olivos como en la cruz Jess habla de s mismo a Dios Padre usando las palabras de los Salmos. Pero estas palabras tomadas de los Salmos se han hecho del todo personales, palabras absolutamente propias de Jess en su tribulacin; en efecto, l es en realidad el verdadero orante de estos Salmos, su autntico sujeto.

Posturas orantes

Despus vuelve a alejarse un poco ms y vuelve a orar rostro en tierra. Indica sumisin y abandono en Dios. Esta postura ha sido copiada en otros ritos como la Misa de Viernes Santo y la ordenacin sacerdotal.

Despus or de rodillas. Esteban durante su lapidacin, Pedro al resucitar a Tabita y Pablo son ejemplos de arrodillarse. Esta postura es ejemplo para Mrtires.

Se muestra el drama de nuestra Redencin. Podemos distinguir 3 elementos:

Experiencia primordial del miedo

Un estremecimiento ante el poder de la muerte. Tiembla y suda gotas de sangre. Misma turbacin que en la tumba de Lzaro y en la traicin de Judas. Referencia al Salmo 43,5. Estremecimiento particular de quien es la Vida misma ante el abismo de todo el poder de destruccin, del mal, de lo que se opone a Dios, y que ahora se abate directamente sobre l, y l debe acoger.

Precisamente porque es el Hijo, ve con extrema claridad toda la marea sucia del mal, todo el poder de la mentira y la soberbia, toda la astucia y la atrocidad del mal, que se enmascara de vida pero que est continuamente al servicio de la destruccin del ser, de la desfiguracin y la aniquilacin de la vida.

Cristo es tambin y sobre todo el Revelador, cuya decisin es la nica que hace posible la opcin humana por Dios en una hora como la muerte (p. 328). La angustia de Jess en Getseman es algo mucho ms radical que la angustia que asalta a cada hombre ante la muerte: es el choque frontal entre la luz y las tinieblas, entre la vida y la muerte, el verdadero drama de la decisin que caracteriza a la historia humana. En este sentido podemos aplicarnos a nosotros mismos, como hace Pascal, de manera totalmente personal, el acontecimiento del Monte de los Olivos: tambin mi pecado estaba en aquel cliz pavoroso. Pascal oye al Seor en agona en el Monte de los Olivos que le dice: Aquellas gotas de sangre, las he derramado por ti (cf. Penses, VII, 553)

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WikipediaAgony in the Garden – Wikipedia

Dos voluntades

La oracin de Jess es la contraposicin de dos voluntades: la de su parte humana que se resiste ante el aspecto destructivo de aquello a lo que se enfrenta.

Padre, lbrame de esta hora; Padre, glorifica tu nombre

Jn 12,27s

Pero la otra voluntad es la divina, la conciencia de su misin, de que l ha venido precisamente para esa hora, le hace pronunciar la segunda peticin, la peticin de que Dios glorifique su nombre: justamente la cruz, la aceptacin de algo terrible, el entrar en la ignominia del exterminio de la propia dignidad, en la ignominia de una muerte infamante, se convierte en la glorificacin del nombre de Dios. En efecto, Dios hace ver claramente as precisamente lo que es: el Dios que, en el abismo de su amor, en la entrega de s mismo, opone a todos los poderes del mal el verdadero poder del bien.

La voluntad de Jess y la voluntad del Padre

En ningn otro lugar de las Escrituras aparece tan claramente dibujado el misterio interior de Jess como en la Oracin del Monte de los Olivos.

Esquizofrenia?

La Iglesia antigua encontr en esta meditacin una de las claves para entender la figura de Cristo.

  • El Concilio de Nicea (325) haba aclarado el concepto cristiano de Dios. Las tres personas Padre, Hijo y Espritu Santo son uno en la nica substancia de Dios. Ms de cien aos despus.
  • El Concilio de Calcedonia (451) se introduce en el misterio de Jesucristo. Trat de entender conceptualmente la unin de la divinidad y la humanidad en Jesucristo con la frmula de que, en l, la nica Persona del Hijo de Dios lleva consigo y comprende las dos naturalezas la humana y la divina sin confusin ni divisin.
  • En la diversidad no anulada de las naturalezas, con la palabra nica Persona se expresa la unidad radical en la que Dios, en Cristo, ha entrado con el hombre. Esta frmula dos naturalezas, una nica Persona fue acuada por el papa Len Magno con una intuicin que iba mucho ms all de aquel momento histrico.
  • Hereja Cristolgica monotelismo. Caledonia no era clara con las dos voluntades esquizofrenia?

Una nica voluntad

Mximo el Confesor combate el monotelismo. Hay en Jess la voluntad natural propia de la naturaleza humana, pero hay una sola voluntad de la persona, que acoge en s la voluntad natural. Y esto es posible sin destruir el elemento esencialmente humano, porque, partiendo de la creacin, la voluntad humana est orientada a la divina. Al asumir la voluntad divina, la voluntad humana alcanza su cumplimiento, y no su destruccin.

La voluntad humana, segn la creacin, tiende a la sinergia (a la cooperacin) con la voluntad de Dios, pero, a causa del pecado, la sinergia se ha convertido en contraposicin.

El drama del Monte de los Olivos consiste en que Jess restaura la voluntad natural del hombre de la oposicin a la sinergia, y restablece as al hombre en su grandeza. En la voluntad natural humana de Jess est, por decirlo as, toda la resistencia de la naturaleza humana contra Dios. La obstinacin de todos nosotros, toda la oposicin contra Dios est presente, y Jess, luchando, arrastra a la naturaleza recalcitrante hacia su verdadera esencia.

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Abandono y el t como unidad del ser

La transicin de la oposicin a la cooperacin de ambas voluntades pasa por la Cruz y la obediencia. Hgase tu voluntad y no la ma. Significa abandono. La voluntad humana es arrastrada al Yo del Hijo, cuya esencia se expresa en el «no yo» sino en el t.

Abba

Christ and the Children by Carl H. Bloch, Danish Painter, 1834-1890. Oil on Copper Plate. Public domain. Source: Carlbloch.com | Hope Gallery.

Esta es la clave para entender la oracin de Jess en el Monte de los Olivos. Es otra de las novedades de Cristo. En la literatura juda de la plegaria no hay prueba alguna del apelativo Abb dirigido a Dios. Es una ipsissima vox Jess. Abba pertenece al lenguaje de los nios. Es la forma habitual como se dirigan al Padre de familia. l hablaba con Dios como un nio habla con su padre. Para la cultura juda era una irreverencia hablar as a Dios.

Es del todo absurdo que algunos telogos sostengan que, en la oracin en el Monte de los Olivos, el hombre Jess haya invocado al Dios trinitario. No, precisamente aqu habla el Hijo, que ha tomado sobre s toda voluntad humana y la ha transformado en voluntad del Hijo.

La oracin de Jess en el Monte de los Olivos en la Carta a los Hebreos

Heb 5,7 recoge gritos y lgrimas de Jess.

Cristo, en los das de su vida mortal, a gritos y con lgrimas, present oraciones y splicas al que poda salvarlo de la muerte, y por su actitud reverente fue escuchado

Heb 5,7

Se identifica este texto con la Oracin de Getseman, pues ningn Evangelio habla de gritos y lgrimas en la oracin durante la vida pblica de Jess. Con gran voz pronunci el Salmo 22 y expir durante la Pasin. Hay sentimientos de lgrimas en la muerte de Lzaro. Turbacin en el Monte de los Olivos y angustia el Domingo de Ramos.

La Carta a los Hebreos, considera el conjunto de la Pasin de Jess como un forcejeo en la oracin, con Dios Padre y al mismo tiempo con la naturaleza humana.

Dos palabras definen esta oracin: llevar y hecho perfecto. Llevar se refiere a un culto sacrificial. Jess hace lo que es propio del sumo sacerdote: l lleva la zozobra del ser hombre hacia lo alto, hacia Dios. Lleva al hombre ante Dios.

La segunda palabra dice que Jess aprendi la obediencia con lo que sufri.

La Carta a los Hebreos dice que la obediencia de Cristo, el extremo s al Padre, al que llega combatiendo interiormente en el Monte de los Olivos, por decirlo as, lo ha consagrado sacerdote; precisamente en esto, en su auto-donacin, en el llevar a la humanidad hacia lo alto, a Dios, Cristo se ha convertido en sacerdote en el verdadero sentido, segn el rito de Melquisedec.

La escucha de Dios

Fue Cristo realmente escuchado? Hay estudiosos que dicen que no porque muri en la cruz. Debemos tratar ms bien de entender esta forma misteriosa de ser escuchado para acercarnos as tambin al misterio de nuestra salvacin. Se pueden identificar distintas dimensiones:

Un ngel le consuela dice Lucas. Es decir, la oracin dio a Jess una fuerza interior para afrontar la Pasin. Tambin significa que el Padre le ha levantado de la noche de la muerte. En la resurreccin ya no morir ms. Su muerte no slo le incumbe a l, es una muerte por todos. Una superacin de la muerte como tal.

Wikimedia CommonsFile:Gethsemane Carl Bloch.jpg – Wikimedia Commons

Este ser escuchado puede entenderse tambin desde Jn 12,27, en el que a la oracin de Jess Padre, glorifica tu nombre, responde la voz del cielo, que dice: Lo he glorificado y volver a glorificarlo.

La cruz misma se ha convertido en la glorificacin de Dios, una manifestacin de la gloria de Dios en el Hijo. Esta gloria va ms all del momento e impregna toda la amplitud de la historia. Esta gloria es vida. En la cruz misma aparece, de manera velada y sin embargo insistente, la gloria de Dios, la transformacin de la muerte en vida. Su obediencia se convierte en vida eterna para toda la humanidad.



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