Crucifixin y sepultura de Jess

Fecha publicación: 09 enero 2020
Portada del libro

La crucifixion by Ambrosius Francken the Elder

Es un placer conocer la figura de Cristo de la mano de Ratzinger. Estoy siguiendo la Triloga sobre Jess de Nazaret y puedo decir que va in crescendo. Como cristiano iniciado esperaba un Jess histrico ms humano, ms anodino. La ignorancia es muy mala. Es una crucifixin prefigurada desde Platn, pasando por el Libro de la Sabidura del Antiguo Testamento. Un evento que da brillo a la Biblia y la convierte en un cuerpo homogneo que desemboca en la figura de Cristo. Veamos por qu.

El gancho

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Ratzinger, mi telogo de cabecera, desarrolla la crucifixin de Cristo en su libro: Jess de Nazaret: Desde la Entrada en Jerusaln hasta la Resurreccin. Los pensamientos de este artculo estn basados en el captulo 8 de este libro. Este artculo es un resumen de notas sobre este captulo. Muchos textos son copias del libro.

Reflexin preliminar: palabra y acontecimiento en el relato de la pasin

La Biblia cobra sentido y se hace una

Los hechos se cree que sucedieron en lo que hoy es la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusaln. Los cuatro evangelistas nos hablan de las horas en las que Jess sufre y muere en la cruz. Concuerdan en lo esencial del acontecimiento, pero con matices diferentes. Lo singular es que estas narraciones estn llenas de alusiones y citas del Antiguo Testamento: la Palabra de Dios y el acontecimiento se compenetran mutuamente. Los hechos estn repletos de palabra, de sentido; y tambin viceversa: lo que hasta ahora haba sido slo palabra a veces palabra incomprensible se hace realidad.

Las narraciones surgen de un proceso de aprendizaje de la Iglesia naciente. En un primer momento parece un hecho irracional que pone en cuestin el anuncio de Cristo y su figura.

Wikimedia CommonsFile:Znd Gang nach Emmaus 1877.jpg – Wikimedia Commons

El relato de Emas es un ejemplo del proceso de aprendizaje, siempre con Cristo. Moiss y los Profetas haban hablado anticipadamente de la pasin de Cristo. Lo absurdo manifiesta ahora su ms profundo significado. En el acontecimiento aparentemente sin sentido se ha abierto en realidad el verdadero sentido del camino humano; el sentido ha conseguido la victoria sobre el poder de la destruccin y del mal.

Los hechos, en un primer momento incomprensibles, llevaron a una nueva comprensin de la Escritura. As, la concordancia que se encuentra entre hecho y palabra no solamente determina la estructura de los relatos del acontecimiento de la Pasin (y de los evangelios en general), sino que es constitutiva para la misma fe cristiana. Sin ella no se puede entender el desarrollo de la Iglesia, cuyo mensaje recibi, y recibe todava, su credibilidad y su relevancia histrica precisamente de esta trabazn entre sentido e historia.

Dos textos veterotestamentarios son fundamentales dentro de la Pasin de Jess:

Salmo 22

Se deja or toda la pena de quien sufre ante el Dios aparentemente ausente. El gritar es el tono general del Salmo. Hay escarnio al orante. Acudi al Seor, que lo ponga a salvo; que lo libre, si tanto lo quiere. El sufrimiento indefenso es interpretado como prueba de que Dios no ama verdaderamente al afligido. En el versculo 19 se hecha a suertes sus vestiduras, cosa que realmente se cumpli durante la Pasin.

Al final el grito de angustia se convierte en confianza. Los desvlidos quedarn saciados es una alusin a la Eucarista. La salvacin no slo es para el orante, se hace universal.

Isaas 53

Se ha tratado este texto en la oracin sacerdotal de Jess. Estamos ante un texto misterioso, en cuya lectura se puede percibir de nuevo el asombro del primer cristianismo al ir comprobando que el camino de Jesucristo ya se haba ido anunciando paso a paso. El profeta ledo ahora con todos los medios modernos del anlisis crtico del texto habla como si fuera un evangelista.

Jess en la cruz

https://youtu.be/RypHcWlmBD4

La primera palabra de Jess en la cruz: Padre, perdnalos

Cristo no conoce el odio ni la venganza. Incluso justifica a sus verdugos con la ignorancia. Este argumento ser utilizado por Pedro en el Sermn de Pentecosts y su discurso en el prtico de Salomn tras curar a un lisiado. En el relato de los Magos de Oriente, los sacerdotes saban que vena el Mesas pero no supieron reconocerlo.

La autosuficiencia no alcanza la verdad

Tambin San Pablo reconocer su ignorancia cuando persegua y mataba cristianos. l que haba tenido los mejores maestros y se consideraba escriba reconoce que no saba nada. Es precisamente la ignorancia lo que le ha salvado, hacindole capaz de conversin y de perdn. Revela lo problemtico de un saber que se cree autosuficiente, y por eso no alcanza la verdad misma que debera transformar al hombre.

La ignorancia como paradigma bblico

San Pablo

Esta coexistencia entre saber e ignorancia, de conocimiento material y profunda incomprensin, existe en todos los tiempos. Por eso la palabra de Jess sobre la ignorancia, con sus aplicaciones en las distintas situaciones de la Escritura, debe sacudir tambin, precisamente hoy, a los presuntos sabios.

Acaso no somos ciegos precisamente en cuanto sabios? No somos quizs, justo por nuestro saber, incapaces de reconocer la verdad misma, que quiere venir a nuestro encuentro en aquello mismo que sabemos? Acaso no esquivamos el dolor provocado por la verdad que traspasa el corazn?

Caractersticas de la ignorancia

La ignorancia atena la culpa, deja abierta la va hacia la conversin. Pero no es simplemente una causa eximente, porque revela al mismo tiempo una dureza de corazn, una torpeza que resiste a la llamada de la verdad. Es consolador que Cristo justifique nuestro pecado, de los que saben y los que no, con la ignorancia. Es un Dios misericordioso.

Las burlas a Jess

Los que pasaban

Anda!, t que destruas el templo y lo reconstruas en tres das, slvate a ti mismo bajando de la cruz (Mc 15,29s) No saben que justamente en este momento se est cumpliendo la destruccin del templo y que, as, se est formando el nuevo templo.

El velo del Templo se rasgar. Este velo separaba el Sancta Sanctorum de la gente. Indica que la poca del antiguo templo y sus sacrificios se ha acabado. El acceso a Dios queda a partir de ahora abierto a todos.

Miembros del Sanedrn

Las 3 categoras del Templo: sacerdotes, escribas y ancianos le dicen palabras de escarnio del Libro de la Sabidura. Habla del justo que estorba la vida malvada de otros, se llama a s mismo hijo de Dios y es condenado a la desventura (cf. Sb 2,10-20)

Mito de la Caverna de Platn

Jess es realmente Aquel del que se habla en el Libro de la Sabidura. Precisamente en la situacin de impotencia exterior, l se revela como el verdadero Hijo de Dios. El Libro de la Sabidura ha tomado esta idea del filsofo Platn (El Estado), la ha introducido en el Antiguo Testamento – en el Libro de la Sabidura – y, ahora, esta idea apunta directamente a Jess.

En el escarnio, el misterio de Jesucristo se demuestra verdadero. As como no se haba dejado seducir por el diablo para que se tirase desde el pinculo del templo (cf. Mt 4,5-7; Lc 4,9-13), tampoco cede ahora a esta tentacin.

Los crucificados

Mateo y Marcos caracterizan con la misma palabra l?st?s (bandido), con la que Juan describe a Barrabs. Probablemente son combatientes de la resistencia. Pilato sabe que el tipo de delito de Cristo es diferente al de los ladrones y lo pone en el Titulus Crucis: Jess el Nazareno, el rey de los judos (Jn 19,19). Jess es proclamado rey pblicamente. Es comprensible que los miembros del Sanedrn se vieran contrariados por este ttulo, con el que Pilato quiere seguramente expresar tambin su cinismo contra las autoridades judas.

Esta inscripcin, que equivale a una proclamacin como rey, est ahora ante la historia del mundo. Jess ha sido elevado. La cruz es su trono desde el que atrae el mundo hacia s. Domina como el verdadero rey, domina a su modo; de una manera que ni Pilato ni los miembros del Sanedrn haban podido entender.

El Buen Ladrn

WikipediaArchivo:Titian – Christ and the Good Thief – WGA22832.jpg …

Uno de ellos intuye el misterio de Jess.este hombre crucificado a su lado hace realmente visible el rostro de Dios, es el Hijo de Dios. Y, entonces, le implora: Jess, acurdate de m cuando llegues a tu reino

La respuesta de Jess al Buen Ladrn va ms all de la peticin. En lugar de un futuro indeterminado habla de un hoy: Hoy estars conmigo en el paraso (Lc 23,43) Tambin estas palabras estn llenas de misterio, pero nos ensean ciertamente una cosa: Jess saba que entraba directamente en comunin con el Padre, que poda prometer el paraso ya para hoy. Saba que reconducira al hombre al paraso del cual haba sido privado: a esa comunin con Dios en la cual reside la verdadera salvacin del hombre.

As, en la historia de la espiritualidad cristiana, el buen ladrn se ha convertido en la imagen de la esperanza, en la certeza consoladora de que la misericordia de Dios puede llegarnos tambin en el ltimo instante; la certeza de que, incluso despus de una vida equivocada, la plegaria que implora su bondad no es vana. T que escuchaste al ladrn, tambin a m me diste esperanza, reza, por ejemplo, el Dies irae.

El grito de abandono de Jess

Los que pasaban por all no comprendieron la exclamacin de Jess, pero la interpretaron como un grito dirigido a Elas.

Interpretaciones errneas

Cristo crucificado de Velzquez

La teologa reciente ha estudiado estas palabras desde un punto de vista limitado y individualista. Rudolf Bultmann, por ejemplo, observa a este respecto: La ejecucin de Jess tuvo lugar a causa de una interpretacin errnea sobre su modo de obrar, entendido como el de un agitador poltico. Habra sido entonces hablando desde el punto de visto histrico un destino carente de sentido. Si o cmo Jess haya visto en esto un sentido, no lo podemos saber. No debemos descartar la posibilidad que se haya derrumbado. Deba estar agotado e intentaba rezar.

Salmos eternos transformadores

Los creyentes siempre han sabido que es el inicio del Salmo 22. Grito por la ausencia aparente de Dios y su obrar aparentemente fro. Cristo asume, comparte y transforma el sufrimiento de todos los hombres. Hay certeza de respuesta divina. La Pasin entera est como narrada anticipadamente en este Salmo.

Los Padres de la Iglesia entendieron mejor estas palabras. Son un forcejeo con Dios. Los Salmos abrazan siempre el pasado, el presente y el futuro. Estn en el presente del dolor y, sin embargo, llevan ya en s el don de ser escuchados, de la transformacin. San Agustn dice que Cristo reza como cabeza (unidad Eclesistica) y cuerpo (propios sufrimientos y esperanzas)

Echan a suertes sus vestiduras

Era costumbre romana. Los soldados se repartan la ropa del reo. Era una tnica sin costuras. Los soldados decidieron no rasgarla. Indica la dignidad de Jess como sumo sacerdote. Tambin la unidad indestructible de la Iglesia

Tengo sed

Al principio de la crucifixin se le ofrece bebida calmante que rechaza. Al medioda dice tengo sed. Se le ofrece vinagre cumplindose el Salmo 69. Tambin Isaas 5: lamento de Dios porque la via de Israel es agria.

La escena de la cruz sobrepasa la hora de la muerte de Jess. No slo Israel, sino tambin la Iglesia, nosotros, respondemos una y otra vez al amor solcito de Dios con vinagre, con un corazn agrio que no quiere hacer caso del amor de Dios. Tengo sed: este grito de Jess se dirige a cada uno de nosotros.

Las mujeres junto a la cruz la Madre de Jess

WikipediaArchivo:Evgraf Semenovich Sorokin – Crucifixion.jpg – Wikipedia …

Haba tambin unas mujeres que miraban desde lejos; entre ellas Mara Magdalena, Mara la madre de Santiago el Menor y de Jos, y Salom, que, cuando estaba en Galilea, lo seguan para atenderlo; y otras muchas que haban subido con l a Jerusaln (Mc 15,40s)

Desconcierto y afliccin entre las seguidoras de Jess. Se cumplen las palabras del profeta Zacaras: Mirarn al que traspasaron (Jn 19,37; cf. Za 2,10). Se aplicarn de manera proftica al tiempo final: al momento del retorno del Seor, cuando todos mirarn al que viene con las nubes.

Se cumple tambin Zacaras, Cristo es una fuente de purificacin: Aquel da habr una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusaln, para lavar el pecado y la impureza (13,1)

Historicidad del Evangelio de Juan

ltima voluntad de Cristo es no dejar sola a su Madre ni a su hijo predilecto. «Mujer, ah tienes a tu hijo». Luego dijo al discpulo: «Ah tienes a tu madre». Cuando Juan habla de hechos humanos como ste, quiere recordar ciertamente acontecimientos ocurridos. Sin embargo, lo que le interesa es siempre algo ms que los hechos concretos del pasado. El acontecimiento se proyecta ms all de s mismo hacia lo que permanece.

La mujer y Mara

Al llamar mujer a su Madre, Cristo relaciona la cruz con la boda de Can, que era un signo precursor del vino que Cristo ofrece desde la Cruz, su sangre y agua. Tambin se relaciona con la figura del nuevo Adn, que le corresponde nuevamente la mujer esta vez en la figura de Mara.

Otro paso en la maduracin de la misma idea lo encontramos en la Carta a los Efesios, que aplica a Cristo y a la Iglesia la imagen del hombre que deja a su padre y a su madre y se hace una sola carne con la mujer (cf. 5,31s)

La Iglesia naciente no ha tenido dificultad alguna para reconocer en la mujer, por un lado, a Mara en sentido del todo personal y, por otro, para ver en ella, abarcando todos los tiempos, a la Iglesia esposa y Madre, en la cual el misterio de Mara se prolonga en la historia.

El discpulo predilecto somos nosotros

Wikimedia CommonsFile:Frans Pourbus (I) – Crucifixion with the Virgin Mary, St John …

Al discpulo se le pide siempre que acoja en su propia existencia personal a Mara como persona y como Iglesia, cumpliendo as la ltima voluntad de Jess. A cada uno se le confa la tarea de ponerla en prctica en la propia vida, tal como est previsto en el plan de Dios.

Jess muere en la cruz

Cristo muere orando a las 15h. de la tarde (hora nona) En Lucas, su ltima plegaria est tomada del Salmo 31: Padre, en tus manos encomiendo mi espritu (Lc 23,46; cf. Sal 31,6) Para Juan, la ltima palabra de Jess fue: Est cumplido (19,30) expresando el amor hasta el extremo que Juan expres al inicio de la Pasin en el lavatorio de los pies.

La fe csmica

Considerando la oracin sacerdotal de Jess, vemos que ha llevado hasta el final su acto de consagracin y sacrificio. La entrega de s mismo y del mundo y a Dios. Se ha cumplido la nueva liturgia csmica. En lugar de todos los otros actos cultuales se presenta ahora la cruz de Jess como la nica verdadera glorificacin de Dios.

Los Evangelios sinpticos describen explcitamente la muerte en la cruz como acontecimiento csmico y litrgico: el sol se oscurece, el velo del templo se rasga en dos, la tierra tiembla, muchos muertos resucitan. Pero hay un proceso de fe ms importante an que los signos csmicos: el centurin comandante del pelotn de ejecucin, conmovido por todo lo que ve, reconoce a Jess como Hijo de Dios: Realmente ste era el Hijo de Dios (Mc 15,39). Bajo la cruz da comienzo la Iglesia de los paganos. Desde la cruz, el Seor rene a los hombres para la nueva comunidad de la Iglesia universal. Mediante el Hijo que sufre reconocen al Dios verdadero.

Cordero pascual sin huesos rotos

Wikimedia CommonsFile:Peter Paul Rubens – Christ on the Cross between the Two …

Mientras los romanos, como intimidacin, dejaban intencionadamente que los crucificados colgaran del instrumento de tortura despus de morir, segn el derecho judo deban ser enterrados el mismo da (cf. Dt 21,22s). Por eso el pelotn de ejecucin tena el cometido de acelerar la muerte rompindoles las piernas. Como ven a Cristo muerto, no le quiebran las piernas.

Se cumple el Salmo 34 ningn hueso se le romper. Es la hora en que se sacrificaban los corderos pascuales. Estaba prescrito que no se les deba partir ningn hueso (cf. Ex 12,46). Jess aparece aqu como el verdadero Cordero pascual. Jess es el Cordero elegido por Dios mismo. En la cruz, l carga con el pecado del mundo y nos libera de l.

La fuente de bendicin

Wikimedia CommonsFile:Herderkirche Weimar Cranach Altarpiece.jpg – Wikimedia Commons

Uno de ellos traspasa el costado el corazn de Jess, y al punto sali sangre y agua (Jn 19,34) Los Padres han visto en este doble flujo de sangre y agua una imagen de los dos sacramentos fundamentales la Eucarista y el Bautismo son el nuevo caudal que crea la Iglesia y renueva a los hombres. Pero los Padres, ante el costado abierto del Seor exnime en la cruz, en el sueo de la muerte, se han referido tambin a la creacin de Eva del costado de Adn dormido, viendo as en el caudal de los sacramentos tambin el origen de la Iglesia: han visto la creacin de la nueva mujer del costado del nuevo Adn.

La sepultura de Jess

WikipediaArchivo:BurialofChrist CarlBloch.jpg – Wikipedia, la enciclopedia …

Despus del drama del proceso, en el cual todo pareca una conjura contra Jess y ninguna voz pareca levantarse en su favor, venimos ahora a saber del otro Israel: personas que estn a la espera: Jos de Arimatea y Nicodemo. Gente con corazn sencillo en busca de la verdad.

Jos de Arimatea reclama a Pilato el cuerpo de Cristo y se le da una sepultura regia. Nuevo sepulcro – como el borrico sin montar – y exceso de ungentos. Indica un profundo respeto por el difunto. Se envuelve el cuerpo en una Sbana o vendas de lino. La Sbana Santa de Turn es compatible con ambas versiones del Evangelio.

Las mujeres observan el proceso del sepelio. Tras el descanso sabtico, el primer da de la semana por la maana, vendrn para ungir el cuerpo de Jess y as dejar lista la sepultura de manera definitiva. La uncin es un proceso intil en cuanto no detiene la corrupcin del cuerpo ni lo resucita.

Vern que Jess no tiene que ser conservado en la muerte, sino que l y ahora de modo real est de nuevo vivo. Vern que Dios, de un modo definitivo y que slo l puede hacer, lo ha rescatado de la corrupcin y, con ello, del poder de la muerte. Con todo, en la premura y en el amor de las mujeres se anuncia ya la maana de la Resurreccin.

La muerte de Jess como reconciliacin (expiacin) y salvacin

Con la cruz de Cristo, los antiguos sacrificios del templo quedaron superados definitivamente. Haba ocurrido algo nuevo. La expiacin, El Cordero de Dios haba cargado sobre s el pecado del mundo y lo haba quitado de all. La relacin de Dios con el mundo, perturbada por la culpa de los hombres, haba sido renovada. La reconciliacin se haba cumplido.

La conviccin de fe

Jess crucificado como hilast?rion. Como hemos visto, con esta palabra se indica la cubierta del Arca de la Alianza. La suciedad del mundo es realmente absorbida, anulada, transformada mediante el dolor del amor infinito. Y puesto que en el Hombre Jess est el bien infinito, ahora est presente y activa en la historia del mundo la fuerza antagonista de toda forma de mal; el bien es siempre infinitamente ms grande que toda la masa del mal, por ms que sta sea terrible.

La respuesta para preguntas actuales

La conviccin anterior es respuesta a una objecin suscitada repetidamente contra la idea de expiacin. Tantas veces se dice: Acaso no es un Dios cruel el que exige una expiacin infinita? No es esta una idea indigna de Dios? No debemos quizs, en defensa de la pureza de la imagen de Dios, renunciar a la idea de expiacin?

La realidad del mal, de la injusticia que deteriora el mundo y contamina a la vez la imagen de Dios, es una realidad que existe, y por culpa nuestra. No puede ser simplemente ignorada, tiene que ser eliminada. Ahora bien, no es que un Dios cruel exija algo infinito. Es justo lo contrario: Dios mismo se pone como lugar de reconciliacin y, en su Hijo, toma el sufrimiento sobre s. Dios mismo introduce en el mundo como don su infinita pureza. Dios mismo bebe el cliz de todo lo que es terrible, y restablece as el derecho mediante la grandeza de su amor, que a travs del sufrimiento transforma la oscuridad.

La mera equidad no basta

Nuestra moralidad personal no basta para venerar a Dios de manera correcta. San Pablo lo ha aclarado enrgicamente en la controversia sobre la justificacin. Cristo que se ha hecho carne lleva en s a todos nosotros y ofrece de este modo lo que no podramos dar solamente por nosotros mismos.

Nuevo culto

Sacrificio modelado por la palabra. Vertiente existencial de la nueva concepcin del culto y del sacrificio. Se subraya con esto la dimensin de la corporeidad: precisamente nuestra existencia corprea ha de estar impregnada de la Palabra y convertirse en entrega a Dios. Pablo, que tanto resalta la imposibilidad de la justificacin fundndose en la propia moralidad. El culto verdadero es el hombre vivo que se ha convertido. Transforma a los hombres en una entrega a Dios y convierte el cosmos en una alabanza al Creador.

Quemando pecados

En las tribulaciones de la vida se nos purifica lentamente al fuego, podemos transformarnos en pan, por decirlo as, en la medida en que en nuestra vida y en nuestro sufrimiento se comunica el misterio de Cristo, y su amor hace de nosotros una ofrenda para Dios y para los hombres.



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