📖 Segatashya de Kibeho: el chico que hablaba con Jesús por Immaculée Ilibagiza 🧒🏿

segatashya de kibeho

Puntuación: 3 de 5.

Este libro hace una hermosa recreación de la Ruanda anterior a la guerra. Puedes imaginar cómo estaba el mundo durante las apariciones de Kibeho. Julio de 1982: guerras Irán – Irak, las Malvinas, Mundial de fútbol en España. Una Ruanda entre la belleza exuberante de la selva y el infierno prebélico. Apariciones poco conocidas en occidente, no validadas por la Iglesia Católica en su totalidad. Pero que proferizaron el terrible genocidio ruandés de 1994.

Un pequeño Rey David

Jesucristo elige lo humilde y pequeño para su causa. Lo hizo con David en el Antiguo Testamento. No por su planta, no por su fuerza, sino por su corazón. Eligió a Emmanuel Segatashya – un niño pobre de una aldea perdida en la selva. Nacido en Julio de 1967. Tuvo apariciones entre Julio de 1982 y Agosto de 1983. Proveniente de una familia poco dada a la religión, era un niño con un corazón de oro: siempre alegre, responsable, muy trabajador, luchador incansable por su familia. Según sus propios familiares, un «salvador de vidas» (página 77)

Sin duda todo fue prodigioso en Kibeho, pero el caso de Segatashya sorprendió a todo el mundo. He aquí un joven pastor analfabeto, pagano y que vivía tranquilamente con sus padres, que comienza a enseñar el Evangelio (del que jamás pensó hablar) y que le explica a la muchedumbre los dogmas que sólo los grandes teólogos abordan con circunspección.

Inicio de las Apariciones

La historia además tiene un carácter premonitorio. El mismo que otras grandes apariciones de Nuestra Señora, como las de Fátima. Doce años antes del genocidio ruandés de 1994, la Virgen María se había aparecido a las videntes de Kibeho (1981) y les había advertido de que una masacre sangrienta arrasaría el país si la gente no llenaba sus corazones del amor de Cristo (p. 125) Al vidente se le dice que no se casará, no estará mucho tiempo en este mundo y vivirá menos de 33 años, cosa que así sucedió. Es muy similar a lo ocurrido en Fátima (159) Al vidente se le muestra una visión del Cielo (162)

Segatashya vivió con estupor de la primera visita de Cristo. Al igual que los Apóstoles, no sabía quién era. Con más razón pues era un campesino pagano y sin estudios. Las dudas iniciales eran comprensibles: ¿por qué se aparece a un niño pagano cuando hay tantos niños católicos en Ruanda? La gente pedía milagros, a lo que Cristo respondía:«Dejad de pedir milagros al Cielo. Abrid vuestro corazón a Dios, los verdaderos milagros ocurren en el corazón».

Se crea una amistad enternecedora, que brilla por su autenticidad y confianza. Toda ella gira en el mensaje crucial de Jesucristo, que desea ardientemente que nos preparemos para entrar en el Cielo (página 22) Jesucristo vuelve a decir que no tengamos miedo al dolor ni a la muerte. Lo único importante es cómo vivimos nuestra vida cada día (p. 23)

La autenticidad de Segatashya viene avalada por el Padre Félicien, uno de los principales valedores de las apariciones de Kibeho. También es avalado por el doctor Bonaventure, de Kigali, médico perteneciente a la comisión de investigación de las apariciones (119)

El niño tenía conocimientos que no debería. Hablaba de la Biblia con una seguridad y aplomo sorprendentes. Algo que no era normal en un niño analfabeto. Sorprende el conocimiento teológico sobre el amor de Dios por cada uno de nosotros. Segatashya es instruido sobre este Dios personal, que nos quiere antes de nacer (p. 110) Un concepto que sólo grandes teólogos podían tener. Como por ejemplo San Francisco de Sales, que lo expresa en su libro «La Vida Devota» (posición 98%)

Diálogos con Jesucristo

  • Amar al Enemigo (p. 105)
  • ¿Cómo puede Dios culpar al hombre de llevar el mundo a la ruina por medio del pecado, cuando en realidad es culpa del cielo? (108)
  • Adán y Eva son los que empezaron todo este lío: ¿por qué los creaste? (109)
  • Tú eres Todopoderoso: deberías haber sabido cuando los creaste que eran débiles y que pecarían antes o después (109)
  • Diferenciar entre el amor de los padres y el de Jesucristo: ¿de verdad esperas que ame a Dios Padre —que me pide tantas cosas difíciles—, más que a mi padre y a mi madre, que siempre me han dado todo lo que necesitaba? (110)
  • ¿A quién debo amar y respetar más? (111)
  • ¿Cuál de los que estáis allí arriba tiene más poder y me podría ayudar con mayor rapidez? ¿Por qué no me das todo tu poder y tu sabiduría para que me pueda defender correctamente? (112)

La frescura, inocencia y espontaneidad en la que transcurren estos diálogos son conmovedores. Segatashya no duda en cuestionar las enseñanzas de Cristo e incluso entablar con Él debates teológicos, como aquél sobre el amor al enemigo (p. 105). Se tratan temas como: el juicio final, el sentido del sufrimiento, el ayuno, el amor, el matrimonio, el noviazgo, el sexo, la priorización de la salvación, el pecado, etc. Sorprende la evolución del vidente:

Arrancado de un campo de judías por Jesús, quien convirtió al joven pastor en un poderoso guerrero de Dios.

Esta amistad está salpicada de eventos memorables, como el de la granja del señor Hubert (p. 80 – 85) donde Cristo pone a prueba al niño. A partir de este momento, empezará su misión como predicador.

Dogmas en cuestión

Entre Segatashya y Jesucristo se establece un diálogo amistoso a lo largo de varios años. En algunos casos, podría contradecir dogmas de la religión Católica y quizás es la razón por la que estas apariciones aún no son reconocidas. Aunque la mayoría de mensajes se ajustan a la doctrina:

Es su amor y no su religión, lo que les hace verdaderos hijos de Dios. […] Diles esta verdad a aquellos con los que hables en mi nombre: Creed en mí, y todo lo que hagáis en la vida, hacedlo con fe y amor.

Y estos otros:

Cuando venga buscando a mis hijos, no solo miraré en la Iglesia Católica, en busca de buenos cristianos que hagan obras buenas y actos de amor y devoción. Buscaré por todo el mundo. […] A los que han oído hablar de Dios y se les ha enseñado a obrar tal y como Dios quiere, se les exigirá más; porque de los que han recibido mucho, se espera mucho.

P. 65

Lo que Jesús me dijo sobre las diferentes religiones es que a aquellos que saben más, se les pedirá más. Serás juzgado por lo que sepas. No te voy a pedir que dejes tu religión para hacerte católico. En lugar de eso, te voy a pedir que sigas creyendo sinceramente en lo que te enseña tu religión. Si tu religión te enseña a amar como Dios ama, entonces sigue los mandamientos que te dan, y nada te impedirá ir al cielo. Debes seguir las promesas que hiciste en tu religión. (184)

En el cómputo general, se promueve el núcleo de la fe Católica. Nuestra Señora laVirgen de Kibeho, recomienda el rezo del Rosario «sin importar la religión profesada» – como arma principal contra la tentación y el Maligno (p. 29)

Prácticas

Cristo es Dios, que vendrá de nuevo al mundo para juzgarnos (87) Recomienda leer la Biblia (140), confesarse (105) y no poner en peligro nuestra salvación con placeres terrenales (89) También parar en el trabajo varias veces al día para pensar en nuestras almas (92)

Cristo invita a Segatashya a un ayuno de 15 días (p. 154) Al tercer día de ayuno, sentía estar desconectado del mundo y en un lugar cercano al Señor. Tras negociar con Cristo una taza de té, el ayuno terminó con éxito. Al vidente le invadió un nuevo tipo de alegría que no había experimentado nunca y que llevó consigo hasta el día de su muerte. (156)

El sexo fuera del matrimonio, las relaciones prematrimoniales y el adulterio son pecado. Los hombres y las mujeres deben respetarse a sí mismos y tratar sus cuerpos como templos del Señor, y no permitir que sus cuerpos sean tratados como terreno de juego de la carne. Ponen sus almas en peligro por unos breves momentos de placer. Los adolescentes y los jóvenes piensan en divertirse; no piensan en las consecuencias de sus acciones o en la inmortalidad de sus almas. (194)

Jesús me dijo que debía recordar que la poligamia va en contra de la ley de Dios. Era un mensaje difícil. Es una práctica muy extendida y aceptada en el Zaire. (191) La segunda mujer es una asesina porque mata la paz y la alegría que la primera mujer sentía en su corazón por su marido. El primer matrimonio es sagrado; está bendecido por el sacramento del matrimonio. Los hombres y las mujeres que forman parte de una relación polígama son como asesinos, porque matan la pureza que el amor de Dios confiere a un hombre y a una mujer, cuando se unen como marido y mujer durante el sacramento sagrado del matrimonio. (193)

El vidente se enfrenta a una prueba de sufrimiento terrible (151) El vidente pide conocer los dolores de la redención de Cristo y Nuestra Señora se los muestra. Se le hace partícipe del modo en el que Cristo fue clavado en la cruz. Experimenta los 15 dolores de Cristo durante la pasión. Impresiona la firmeza con la que se aplicaron estas experiencias a un niño. Hoy día sería políticamente incorrecto. En Fátima y en Lourdes ocurrió algo similar. Ser vidente no debe ser fácil.

Mensajes escatológicos

El libro tiene un punto apocalíptico. Se hacen muchas menciones al final de los tiempos (137) El sol calentará más fuerte. Familias peleadas, guerras, terremotos, hambre. Persecuciones violentas a los católicos. La tierra se consumirá entre llamas. «El último día, los ángeles del Señor aparecerán en las cuatro esquinas del cielo» (126) Tenemos que tener a punto nuestras almas porque el fin puede ocurrir en cualquier momento. Al fin y al cabo, la vida dura un instante y nos espera la eternidad.

Se llama al arrepentimiento y a la penitencia (140) Como en otros muchos tratados devocionales, me viene a la memoria El Pastor de Hermas. A partir de la página 138 hay una serie de consideraciones teológicas preciosas:

  • Vine al mundo como hombre, y mostré a todos los hombres cómo sufrir las penas del mundo y cómo amar a Dios.Vine a salvar al hombre porque vi las dificultades que tenía para seguir una vida pura y piadosa. Descendí del cielo para curar los pecados del mundo. (138)
  • Morí para la salvación del hombre, de modo que para alcanzar esa salvación debe invitarme a su corazón antes del último día. Y el último día vendrá, no porque la gente sea mala, sino porque Dios creó el mundo sabiendo que terminaría un día. El mundo terminará con o sin la humanidad, pero todos los problemas y las miserias que acompañarán al último día, habrán sido traídas al mundo por los pecados de la humanidad. (138)
  • Si camino entre los hombres, no lo hago con ostentación ni jactancia. Yo curaré a los enfermos discretamente. Alimentaré a las naciones sin buscar a cambio alabanzas; pasaré por el mundo desapercibido y atenderé a aquellos que permanezcan fieles a mí. Rezad y confiad en mí, y os encontraré donde quiera que estéis. (142)
  • Yo soy Todopoderoso, y tengo el poder de ver dentro de los corazones de los hombres. Miraré en los corazones de cada uno en el Día del Juicio para ver si eran verdaderos creyentes que cayeron en la guerra entre Dios y Satanás al final de los tiempos. Si eran verdaderos creyentes, los salvaré. (143)

Insto a mis hijos, no importa lo mucho que les golpeen o sufran, a no renegar de mí. Estaré con ellos en su angustia, siempre.

Un ejército de demonios se desplegará sobre la tierra, y muchos clamarán ser yo, el Señor Jesús. Prometerán acabar con toda la miseria y dispersar todo el sufrimiento. Tened cuidado con esos demonios, porque su único deseo es seducir al hombre hacia toda clase de maldades.

Cuando oigas a alguien que declara ser yo o que actúa en mi nombre, pero que contradice lo que he dicho en la Biblia, sabrás que hay demonios tratando de alejarte de la luz de Dios. Para vencer a esas fuerzas la gente debe rezar, confesarse y arrepentirse.

p. 140

Cuando el mundo termine, no existirá el purgatorio. El purgatorio es para aquellos que han sido buenos en vida pero que murieron con algunos pecados, y necesitan ser purificados antes de entrar en el cielo. Pero todo el sufrimiento que la gente buena soportará al final de los tiempos será suficiente para purificar sus almas, y entrarán directamente en el cielo. De modo que el purgatorio no será ya necesario. Después del día del Juicio todas las almas entrarán en el cielo o en el infierno para toda la eternidad.

p. 146

El final de las Apariciones

El último año de apariciones, el vidente es sacado de su hogar. Frecuenta Kibeho, su segundo hogar, a un día de coche de su casa materna. Allí se sentía más cerca del Cielo (166) Después se le manda a predicar a Burundi, El Congo y Zaire, uno de los lugares más violentos de la tierra. Aprendió swahili en pocas semanas de una forma milagrosa (182) El vidente aprendía dialectos con una facilidad asombrosa. Reconoce que fue obra del Espíritu Santo (183) Pero nunca aprendió el idioma de la corrupción (186)

Su predicación pone en guardia a las autoridades del Zaire. Muchos quieren hacerle daño. Cristo le dice que se proteja con la oración y deja de aparecerse durante seis meses. En este periodo, Segatashya se siente tentado y atacado por el Enemigo. Sólo la oración le calma y le alivia el corazón.

A la vuelta de Zaire, conoce a la autora del libro. Le hace una hermosa descripción física de Cristo (210) Su mirada emana ternura, es fuerte, alto y aunque es joven, uno sabe que es el Rey de Reyes. Si se manifestara en toda su gloria, no sobreviviríamos a la visión. Inspira grandeza, respeto y uno quiere hacer lo que Él diga. Cuando estás con Él, uno nunca quiere irse. Su amor es real, eterno. Invítale a tu corazón y todas sus gracias serán tuyas. La única verdad de este mundo es esta: Jesús te ama.

El final es algo abrupto y violento. Dieciocho meses después de esta cita, Ruanda estaba en ruinas por la guerra. Segatashya, como millares de ruandeses, es asesinado por un escuadrón de la muerte. En cualquier caso, el mensaje espiritual es totalmente esperanzador y optimista, digno del que proclama la Buena Nueva.

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