📖 Gaudete et Exultate por Papa Francisco 🇻🇦

gaudete et
Por Papa Francisco

Puntuación: 3 de 5.

Me ha parecido un libro fácil de leer, con un lenguaje claro y sencillo. Trata de cómo ser cristianos en el mundo actual. Un devocional moderno. Se hace un llamado a la santidad en una sociedad esclavizada por el materialismo. Ha sido un libro de contrastes, donde finalmente lo bueno gana.

Por un lado, enumera los enemigos de la santidad, es cuando me deja un poco perplejo. Parecería que esos enemigos de la Iglesia se encuentran en su seno, más que en la maldad de los hombres. Pensamiento muy en la línea del Papa Francisco, una teología permisiva, centrándose en la Misericordia.

Otro concepto tratado es el de la salvación. La salvación por la gracia se postularía como gratuita para cualquier persona arrepentida y con fe. Este pensamiento no es sospechoso, proviene también de otras fuentes, incluso de la misma Iglesia. En este libro, el Papa Francisco lo desarrolla. En la Biblia se pueden encontrar también muchos versículos donde se habla de las obras. Así que uno tiene que calibrar su vida espiritual entre fe y obras.

¿Somos todos salvos por el trabajo de Cristo en la cruz?, ¿tenemos que poner de nuestra parte para la salvación, en qué medida?, ¿sólo por la fe en Cristo estamos salvos?, ¿existe el purgatorio?, ¿hay infierno? … son preguntas que cabría realizarse tras la lectura de este libro.

Se habla de la gracia divina. Apelando a la Misericordia, se nos dice que todo sería perdonable. Me queda esa sensación tras leer el libro. Sabemos que la gracia proviene exclusivamente de Dios, nunca de los hombres. Esto me hace reflexionar: si me sitúo hacia el lado de la Misericordia, ¿dónde queda aquella teología basada en las obras, el castigo, el infierno, etc.? Supongo que son dos caras de la misma moneda. Dice el Papa Francisco lo siguiente:

Se pretende ignorar que «no todos pueden todo», y que en esta vida las fragilidades humanas no son sanadas completa y definitivamente por la gracia.

Página 25%

Me pregunto si la misión de la Iglesia es sanar estas fragilidades, es decir la acción social. Jesucristo siempre anteponía la salvación, el perdón de los pecados, antes que la curación física de los enfermos (Lc 5, 17-26)

También se tratan otros temas como: el discernimiento, el trabajo, la oración, el sufrimiento, prestar atención a los pequeños detalles. Además se hace una breve e interesante disertación sobre las bienaventuranzas.

En cuanto al discernimiento, el Papa da unas excelentes lecciones. En primer lugar, apunta al verdadero origen de nuestras mociones:

En las intenciones del corazón se originan los deseos y las decisiones más profundas que realmente nos mueven.

p. 40%

Si bien el Señor nos habla de modos muy variados en medio de nuestro trabajo, a través de los demás, y en todo momento, no es posible prescindir del silencio de la oración detenida para percibir mejor ese lenguaje, para interpretar el significado real de las inspiraciones que creímos recibir, para calmar las ansiedades y recomponer el conjunto de la propia existencia a la luz de Dios.

[…]el discernimiento orante requiere partir de una disposición a escuchar. Sólo quien escucha, tiene libertad para renunciar a su propio punto de vista y está disponible para acoger una llamada que rompe sus seguridades pero que lo lleva a una vida mejor.

No se discierne para descubrir qué más le podemos sacar a esta vida, sino para reconocer cómo podemos cumplir mejor esa misión que se nos ha confiado en el Bautismo.

[…] el discernimiento no es un auto análisis ensimismado, una introspección egoísta, sino una verdadera salida de nosotros mismos hacia el misterio de Dios, que nos ayuda a vivir la misión a la cual nos ha llamado para el bien de los hermanos.

p. 77-79%

A continuación un memorable zasca a algunas costumbres de la actual vida tecnológica y con el que no podría estar más de acuerdo:

Será difícil que nos ocupemos y dediquemos energías a dar una mano a los que están mal si no cultivamos una cierta austeridad, si no luchamos contra esa fiebre que nos impone la sociedad de consumo para vendernos cosas, y que termina convirtiéndonos en pobres insatisfechos que quieren tenerlo todo y probarlo todo. También el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos. En medio de esta vorágine actual, el Evangelio vuelve a resonar para ofrecernos una vida diferente, más sana y más feliz.

p. 51%

Sobre la ansiedad:

Quien se apoya en Dios (pistis) también puede ser fiel frente a los hermanos (pistós), no los abandona en los malos momentos, no se deja llevar por su ansiedad y se mantiene al lado de los demás aun cuando eso no le brinde satisfacciones inmediatas.

116. La firmeza interior que es obra de la gracia, nos preserva de dejarnos arrastrar por la violencia que invade la vida social, porque la gracia aplaca la vanidad y hace posible la mansedumbre del corazón. El santo no gasta sus energías lamentando los errores ajenos, es capaz de hacer silencio ante los defectos de sus hermanos y evita la violencia verbal que arrasa y maltrata, porque no se cree digno de ser duro con los demás, sino que los considera como superiores a uno mismo (cf. Flp 2,3)

p. 53-54%

Sobre la tristeza:

Es tanto lo que recibimos del Señor, «para que lo disfrutemos» (1 Tm 6,17), que a veces la tristeza tiene que ver con la ingratitud, con estar tan encerrado en sí mismo que uno se vuelve incapaz de reconocer los regalos de Dios.

p. 58%

Me gusta la personificación del mal en la persona del enemigo. El mal es un ente personal, no algo abstracto. Cristo lo dejó claro en la última parte del Padrenuestro. El maligno es un ser personal que nos acosa con el veneno del odio, tristeza, vicios, envidias, etc:

Confundir epilepsia con posesión. Eso no debe llevarnos a simplificar tanto la realidad diciendo que todos los casos narrados en los evangelios eran enfermedades psíquicas y que en definitiva el demonio no existe o no actúa.

p. 72%

El Papa Francisco menciona la importancia del silencio y de la soledad penetrada de adoración. Es una reacción del corazón que se abre a Dios. Sólo en este silencio es posible discernir a la luz del Espíritu Santo.

En cualquier caso, es una lectura recomendable porque te hace reflexionar y se pueden extraer buenas enseñanzas de nuestro querido Papa Francisco.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.