📖 El Arte de Recomenzar por Fabio Rosini 🏗️

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Puntuación: 4.5 de 5.

Qué decir cuando un libro supera tus expectativas. Cuando rompe esquemas. Cuando lo lees en el momento preciso. Cuando da palabras de consuelo, respuestas al pasado y abre camino hacia el futuro. Se trata del libro religioso más vendido en Pamplona durante Abril de 2019. La vida son ciclos, etapas. Establecemos metas y de ellas surgen proyectos. Algunos fracasan. Si las expectativas eran demasiado optimistas, entramos en crisis. Ocurre en todos los ámbitos de la vida: afectivo, laboral, social, económico, salud, etc. Pasamos la vida recomenzando cosas. Por eso este libro es importante.

Las formas del libro

Este libro me ha roto esquemas como lector. Mi espectro de lectura no es muy amplio aún. Tenía un baremo de puntuación. El libro ha roto lo que pensaba que era un libro top. Se ha convertido en el mejor de los que he leído hasta ahora. Los libros que consideraba excelentes, han caído un peldaño por debajo de este. Esto me ha obligado a repuntuar mis lecturas en Goodreads.

Me ha costado cogerle el punto al autor. Al principio, su lenguaje parecía llano y deslabazado, como vulgar e impreciso. Pero conforme he ido avanzando en la lectura, mi impresión ha cambiado. Se ha convertido en admiración por una sabiduría clara y profunda. La fina ironía de Fabio Rosini – un italiano nacido en Roma – hace la lectura amena y atrayente. Dicen que los romanos tienen un sentido del humor característico.

El contenido

Paradigmas

El autor usa el relato bíblico del Génesis como paradigma. Es el primer conocimiento que he obtenido. Puedes tomar algunos pasajes de la Biblia y aplicarlos en tu vida cotidiana. Por ejemplo: mujeres con mal de amores, heridas en el corazón, pueden usar el relato de la «mujer sangrante» – Mc 5, 26 – como paradigma de sanación afectiva. En este caso, Fabio Rosini (FR) usa el relato de La Creación para superar crisis y empezar etapas.

Citas bíblicas

El libro está plagado de citas bíblicas. Muy bien traídas a modo de ejemplo. Hacen comprender mejor las Escrituras. Se destaca el lenguaje de Cristo en forma de parábolas. El mensaje llega de una forma más clara y profunda. He podido recoger muchas citas interesantes. Se mencionan al final de esta entrada y en mi review del libro en Goodreads.

Listados para ordenar la realidad

La obra es muy práctica. Se nos anima a elaborar varias listas personales en las que representar nuestra vida:

  • Primeras evidencias: ved día uno a continuación.
  • Puntos firmes: día dos.
  • Prioridades: día dos y tres.
    • Lista de síes
    • Lista de noes (diques)
  • Inspiraciones/sugestiones: día cuarto.
  • Gracias recibidas: quinto día.
  • Humillaciones: sexto día.
  • Potestades: sexto día.

«¿Por qué no me habrían enseñado esto antes?» – pensé. Todo esto debería enseñarse en las clases de religión. Es tan útil y práctico. Me parece curioso cómo los consejos del autor, coinciden con los de psicólogos laicos, por ejemplo Walter Riso. La psicología y la espiritualidad son caminos que llegan a la misma cumbre. Walter Riso, en sus libros también recomienda la elaboración de diversas listas, por ejemplo para desmitificar a tu ex.

El libro se divide en días, los correspondientes a la Creación en el Génesis.

Día primero: hágase la luz y las tinieblas.

La luz es lo que da la vida, es hacer el bien. Es la primera palabra de Dios en la Biblia. La tiniebla mata, lleva al pecado. Esta distinción ayuda a conocer las cosas a hacer y evitar en la vida. Recomenzar empieza por aceptar la realidad. Dios mora en el presente. El enemigo se encarga de tentar con hipótesis o sueños del futuro. Nos despista para que dejemos de hacer el bien. Una buena forma es desabsolutizar nuestra situación actual. Aceptar que hay un bien mayor que supera cualquiera de nuestras miserias.

Hay que identificar nuestras expectativas. Tomarlas a la defensiva. Muchas de ellas no son acorde a la realidad. El mundo que nos rodea es caótico a nuestros ojos. Es el medio donde Dios Padre actúa. Tenemos que aceptar este aparente desorden. Hay que cambiar nuestro modo de ver la vida. Nunca podremos poner orden. Esto nos quitará ansiedad

A partir de lo anterior, elaboramos una lista de nuestras primeras evidencias. No deben ser muchas. Máximo 4 ó 5. Vienen de nuestra realidad más inmediata. Son esas cosas que nos hacen vivir. Impiden nuestra destrucción física o psicológica. Son cosas (cuerpo, horario, salud, tiempo, espacio) y deberes (tareas inmediatas). Por ejemplo, nuestro espacio es nuestra ciudad, casa, habitación. Son nuestra primera cruz. No se discierne. No nos la podemos quitar. Nos quitan de ella. Por ejemplo: nuestro físico, salud, forma de ser, forma de ganarnos la vida, familia o ciudad.

Día segundo: haya firmamento.

Nuestro firmamento viene dado por Dios. Debemos dejarlo trabajar para que surjan expontáneamente nuestros puntos firmes. Por ejemplo: casarme, hacer una carrera, escribir, tener hijos, el trabajo. Son cruces elegidas, a discernir. Las definen nuestras cualidades, habilidades, lo que se nos da bien, la forma de hacer felices a los demás.

De los puntos firmes se derivarán las prioridades. Por ejemplo: si me caso, la prioridad será decir la verdad. Si estudio, será el examen. Si tengo hijos, será cuidarlos. Las prioridades deben estar orientadas siempre a Dios. Si no las respetamos seremos: infelices, volubles, cobardes, ansiosos y tiraremos la toalla a las primeras de cambio. Si las obedecemos: sabremos negar lo que no nos conviene, no perderemos ni tiempo ni fuerzas y estaremos dentro de Dios.

Por ejemplo, si decidimos casarnos: no hacerlo a la fuerza, sino obedeciendo las realidades de ambos. Un don será si sabemos resolver dificultades juntos.

Día tercero: separación agua tierra.

Distinguimos dos tipos de límites: los que tenemos que aceptar y los que nos ponemos nosotros. Son una lista de síes y noes. Son diques para la fecundidad. Nuestros límites propios se pueden identificar a través de un sentido del fruto y de la belleza.

En el pasaje de las tentaciones, Cristo no huye de los límites. Los utiliza para acercarse al Padre. Es la única forma de aceptar al otro con sus defectos. El problema de las ideologías es que no aceptan los límites y crean una realidad abstracta que lleva a la perdición. Sin márgenes no se puede amar ni se tiene una identidad.

En este punto tenemos que preparar el terreno para la fecundidad. Hay que hacer una poda. Es decir quitarnos lo malo para dar frutos. Esto se hace a través de las virtudes: prudencia, temor de Dios, sobriedad/vigilancia y abstinencia. Mediante la prudencia, repasaremos las prioridades del día dos. Las descartaremos si con el tiempo no dan fruto o huelen a perfeccionismo.

Ejercicio de aceptación de límites ante crucifijo. Reconocerme y amarme como una parte de su cuerpo. Repasad nuestras miserias y verlas reflejadas en Cristo crucificado. En esto me parezco más a Él que en mis cualidades de pacotilla.

Día cuarto: lumbreras como señales

Se nos anima a recordar, celebrar y repetir las cosas que nos hacen vivir o nos sientan bien. Un pensamiento del discernimiento Ignaciano llega en esta fase. Cada una de nuestras acciones tiene como origen un pensamiento o palabra. Tenemos que interrogar cada pensamiento. Si viene de Dios es una inspiración. Si viene del enemigo es una sugestión. Forma parte del combate espiritual tan bien escrito por C. S. Lewis en «Cartas de un Diablo a su Sobrino».

Un comportamiento sugestionado: ama con chantaje emocional, no enfrenta críticas, es impulsivo, intenta convencer, adula y acosa, no es constante. Las inspiraciones: ven la potencialidad de las cosas, consuela y corrige, abre posibilidades, es dulce y delicado, dice «puedes hacer» (no debes).

Hay dos niveles de discernimiento. En el primer nivel hay que ver el contenido y el movimiento del pensamiento. Ver la finalidad y la comunión del mismo. Una mala finalidad corrompe la acción. Una primera batería de preguntas sería la siguiente:

  • ¿Cómo ha surgido? ¿Qué camino ha tomado?
  • ¿Respeta 1as evidencias, prioridades y límites?
  • ¿Lleva a comunión o la destruye?
  • ¿Mantiene mi misión o sale del bien?
  • ¿Dispuesto enfrentar a pensamiento?
  • ¿Usa mal?
  • ¿Es de tipo: «Fin justifica medios»?
  • Al final ¿dónde va a parar? ¿cuál es su fin?

En un segundo filtro, hay que pasarlos por el tamiz de compromisos, forzamientos y agresividad. Hay que diferenciarlos de un falso bien promovido por nuestros deseos o ansiedad. También hay que ver si desencadena furia.

Día quinto: fecundidad según especie.

Esta fase implica buscar lo que existe, no en hipótesis o sueños. Nuestros enfermos son oportunidades de ver la vida a través de sus ojos. Sus opiniones nos sorprenderán para bien. Una nueva lista de gracias recibidas nos abrirá a la gratitud. De este modo renegaremos de la tristeza. Una tristeza saludable es el arrepentimiento. Un dolor agudo en el alma por no haber amado más. Tiene como centro al otro, es relacional. La tristeza mala es la frustración. Está basada en la culpa. Es una tristeza que reduce la esperanza. Un dulce pragmatismo que se instala en nuestra vida.

Una técnica de gratitud es hacer un examen de conciencia, todos los días antes de acostarse. Nos abrimos al arte de la bendición. Todo noviazgo o matrimonio puede hacer el «Decálogo de su Alegría». Elenco de las cosas que favorecen su unión, esos actos constructivos vividos en el pasado, para no olvidarlos, para repetirlos, para aprender de ellos.

La fecundidad lleva consigo un discernimiento de la vocación. La obediencia a la realidad abre nuestra creatividad. Mi vida tiene una forma y dirección que respetar. Es como el arte, que respeta siempre los límites para alcanzar la excelencia. Tenemos que caminar en la belleza que se nos ha entregado, sin ansia de eficacia.

Día sexto: la vida surge de lo inerte.

Las humillaciones

A veces es necesario marchitarse o morir para dar fruto. Es un resurgimiento en comunión, en alegría del bien del otro. Para ello tenemos que ver las humillaciones como oportunidades para comprender la voluntad de Dios. Pueden ser merecida o injustas. Las primeras nos dan con la verdad en la cara. Nuestro dolor es proporcional al cuento que nos hemos inventado. Nos redimensionan. Las injustas nos pasan de nuestras obras a las de Dios.

Para aceptar humillaciones debemos priorizar y anteponer nuestra salvación. Las cruces de salvación no se disciernen. Posiblemente mi libertad, mi libre decisión ha errado y debo discernir mejor. Son cruces de las que me puedo bajar. Dios saca bien de cualquier mal. El autor da gracias a Dios por quienes le han hecho daño. Nace sabiduría de la aceptación de injusticias.

Es bueno hacer una lista de humillaciones. Y otra lista de lo que nos han traído de bueno. Los tiempos de Dios son diferentes a los nuestros. Tenemos que abandonarnos en Él para dejarle cumplir sus planes. Marcan un punto de inflexión que hace madurar.

La pobreza espiritual, la humildad nos hacen conscientes de que sólo poseemos el instante presente. Debemos aprovecharlo con nuestras cualidades sirviendo al prójimo. Mis errores no son mi verdad. Mi verdad es el bautismo. Que Cristo me ha creado y redimido.

Conscientes de la realidad

Hemos sido creados hombre y mujer. Conviene valorar las características de cada uno. En el hombre: cortejar, apoyar, comprender, acoger, sorprenderla, acariciar, cuidarla es lo más hermoso, esperarla, ser consciente de su debilidad. Cristo enseña a ser varón. La mujer: es paciente, soporta impactos vida, comprende personas y acontecimientos, paciente, profunda. Debe haber una esponsabilidad en nuestros actos. Darlo todo.

Hemos sido creados para dominar. Una falsa imagen de Dios, nos impide amar. Estrecha nuestro corazón por falta de esperanza. Las ideologías son el rechazo de uno mismo. Lo abstracto puesto sobre la realidad. Entrar en la realidad aunque sea lavando platos. Trabajar es amar. Somos conscientes de nuestra pobreza, sólo tenemos el instante presente. A través de nuestras cualidades, servir al prójimo.

Es bueno hacer una lista de potestades. Lo que sé hacer y esté basado en la realidad inmediata. Si Dios nos ha dado esas habilidades es que confía en nosotros. Por ejemplo ¿Potestad un Síndrome de Down? Dar cariño sin condiciones, sacar de todo lo mejor de sí. Tiene poder de convocar amor a quien lo rodea. ¿Qué potestad tenemos cada uno de nosotros? Ser a imagen de Dios, y por tanto, con un gobierno al que no debemos renunciar. Se habla de ejercitar una multiforme gracia de Dios, no de un poder.

La relación con los demás es una bendición

Tenemos que ver la imagen de Dios en los demás. Los malos comportamientos son como ropa sucia que la gracia de Dios puede lavar. Sólo así seremos más compasivos y podremos aceptar al prójimo. Estar en el paraíso es estár con alguien – es lo que le dice Cristo al buen ladrón en la cruz. A un hombre impulsivo le faltan relaciones. Hay que discernir ¿Para quién soy? ¿A quién me lleva hacer esto?.

Cuando muera pensaré espiritualmente. No si lo he pasado bien. Al final de nuestra vida no se pedirán las buenas obras, sino el aprovechamiento de los talentos recibidos. Si hemos cumplido su misión. No pensaré si lo he pasado bien, sino si he dado la vida por alguien.

Paradójicamente, el camino de la reconstrucción no termina en nosotros. Acaba en los demás, en la felicidad del otro. Dios Padre es Dios personal y creador. Respeta nuestra libertad para hacernos distintos. ¿Qué padre querría a todos sus hijos iguales? Nuestra identidad se define por nuestras relaciones. Sabes que eres padre cuando tu hijo te necesita. Si no, sólo es un mero huésped. La soledad no saca nuestro verdadero yo. ¿Acaso soy su guardián? respondía Caín a Dios. Una mentalidad asesina huye de los problemas. No resiste ante el sufrimiento.

Ejercicio ante crucifijo. Parábola de la perla Mt 13:45-46. Soy la perla de Cristo. Preguntarle ¿quién soy yo para ti? Esperar al arrepentimiento y consuelo.

Día séptimo: don del alimento.

Hay una relación alimento discernimiento. Para rechazar lo malo tenemos que apreciar la belleza. Alimentar nuestra vida con lo bello. Por ejemplo con arte. Trayendo a nuestra vida personas humildes, sensatas, que sepan amar. Bueno es hacer una lista de cosas que nos sientan bien. Ésas que nos han ayudado a retomar el buen camino. Para recordarlas, repetirlas y celebrarlas. Quien se nos acerque, debe encontrar en nosotros a alguien que le ayuda a redescubrir su propia belleza.

Eres precioso. Vales mucho. Merece la pena ser hombre porque Jesucristo se hizo hombre. Estas hermosas palabras de San Juan Pablo II deberían ser el motor de nuetra existencia. Deben apuntalar nuestra fe para recomenzar con sólidos cimientos. Sólo así podremos vivir una vida más plena y feliz.

Conclusión

He disfrutado mucho este libro. Es una lectura ágil y amena. El humor y la sabiduría made in Roma de Fabio Rosini lo hacen posible. No podía ni imaginar que del Génesis pudiera sacarse tanto conocimiento. La Biblia es un océano de sabiduría. El autor relaciona cada parte de la Biblia con patrones que pueden usarse en crisis muy distintas. Es un concepto interesante y estimulante para seguir estudiando la Biblia. Una lectura más que recomendable.


He continuado resumiendo el libro con esquemas. Son una herramienta muy interesante para relacionar conceptos y tener una visión global del libro.

Citas

La vida no sigue las teorías, sino la sabiduría. Pero la sabiduría pertenece al pensamiento relacional que crece de la novedad de la vida recibida, no conquistada. La sabiduría es la encarnación de un conocimiento integral, simbólico y litúrgico. La sabiduría es la miel que se recolecta en los campos de la Palabra ya vivida y encarnada.

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Las cosas comienzan pequeñas, pero ahí, en el comienzo, está todo. El comienzo lo contiene todo. Si traicionas el inicio, traicionas el todo. Si el todo va mal, es porque estás fuera del mapa del inicio. Si quieres recomenzar debes volver al inicio, y encontrar lo que es vital para ti. En realidad, encontrarás a Otro. Porque nadie se inicia por sí mismo. El inicio es un don que alguien nos hace. La vida, en efecto, se recibe.

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No puedo pedirme a mí mismo no ser yo mismo. Moriré. Me toca obedecer, y no a mis ideas, no a mis exigencias, no a mis pulsiones —parece extraño, pero es así— sino a mi vida, a lo que me hace vivir. Que no es lo que me agrada o lo que he decidido, o lo que pienso o deseo, sino lo que me hace vivir.

En suma, debo «cantar» mi vida con mi propia voz, con los pies en mi historia, con el ritmo que me conviene y funciona, a la velocidad de la Providencia. Lo que no se puede olvidar es que estas condiciones las impone el Autor, no el intérprete.

El Espíritu Santo cubre el presente, aunque sea caótico, como seno del bien. Con el Espíritu Santo se mira a la potencialidad de las cosas y se las valora; el maligno, o nos obsesiona con una idea y no con la realidad, o, con más frecuencia, nos estimula a rechazarlo todo.

Es como cuando te encuentras ante un enfermo alegre. Y sientes que lo que él comunica no es un carácter superficialmente optimista, sino algo que es verdadero. Punto final. Que la vida es bella, y no hemos nacido para estar bien sino para amar, y quien lo hace, quien se abre a amar, emprende el camino justo.

Tener la impronta de la naturaleza divina dentro de sí, tener la imagen de Dios, quiere decir ser fecundo, tener deseo de generar vida, de procurar vida, de cuidar la vida, de cultivarla. La fecundidad me parece el más nítido de los principios de discernimiento. Una de las cosas más inútiles es hacer discernimiento para llegar a entender quién soy, pues la verdadera pregunta es: ¿para quién soy? Estar contento de mí mismo —para mí mismo y nada más— será mi horror. Si al final no me abro a nadie, ni siquiera yo soy alguien.

Recomenzar no significa solo recomenzar, sino también abandonar. Muchas otras cosas. Romper con la dejadez, desmarcarse de las falsas prioridades, dejar de rechazar los límites, desobedecer a las sugestiones, no seguir las maldiciones, no dejarse atrapar por aquello que no es «lo mío», romper las imágenes falsas de Dios y de uno mismo, no envidiar las capacidades de los demás. Todos ellos, actos infecundos. La reconstrucción acaba en la fecundidad: hemos partido de nuestra vida y llegamos a la vida de los demás. Nuestra curación es la felicidad de otro. La única alegría es la que procuramos a los demás. La única riqueza auténtica es la que damos; las cosas que posees y que no regalas son las que te poseen a ti; en cambio las cosas que regalas son las que tú posees, porque decides tú, y eso se ve por el hecho de que puedes regalarlas.

No tengo luz sobre el pasado y tengo terror del futuro, pero tengo un presente. Y mi presente es esto: lavar un plato para un hermano mío. Lo puedo hacer bien. Es todo lo que tengo. Algo se quebró dentro de mí. Lavé ese plato con cuidado. Luego otro más. Había entrado en la realidad. Había descubierto mi capacidad. Comencé a experimentar una nueva paz, a entrar en las cosas. Era tan pobre que no tenía otra cosa que cada instante.

Trabajar es amar. El meollo del trabajo es el servicio, no la ganancia. El sueldo es la consecuencia, no la sustancia del trabajo. El trabajo es hermoso por sí mismo, porque es el espacio propio del amor fraterno. Y es el modo para ser yo mismo, y por tanto amar. Tengo habilidades y las pongo en acto, y sirvo así a alguien.

En cuanto Padre, él es Creador y Omnipotente. Su omnipotencia no la comprendemos porque la escindimos de su paternidad. Si nosotros fuésemos omnipotentes, impediríamos enseguida el mal, y para hacerlo tendríamos que quitar la libertad, transformando el mundo en una jaula, en una prisión; en cambio, Él es Omnipotente en cuanto Padre, y en esta clave es Creador. No ha hecho las cosas de manera que todo sea igual: ¿quieres ver si un padre estaría contento de tener ocho hijos todos idénticos? No, todos diferentes, porque es padre, porque los ama personalmente, singularmente, uno por uno.

Si me acuerdo de cuánto bien me hicieron algunas bofetadas de la vida, y si me vuelve al corazón lo que he vivido cuando, ante una injusticia, me he abandonado en las manos de Dios, entonces la vida no me dará miedo. Construyo sobre bases sólidas. En la acogida de una humillación, de cualquier tipo, hay siempre un salto de calidad.

«Todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo para que recibiéramos por él la vida» (1 Jn 7b-9) Dios es amor. Esta es su gloria. Esta es su sustancia. Jesucristo crucificado y resucitado es la visibilidad de esta gloria. Si estoy hecho a imagen de Dios según su semejanza, entonces también yo soy amor. El amor es mi verdad. En efecto, soy yo mismo cuando amo, cuando sirvo, cuando doy la vida por alguien. El pecado no es mi verdad. El pecado es mi «falso yo mismo».

«La fe es una representación interior que tiene por objeto a Dios. Es una íntima comprensión, que la mente, iluminada por Dios, consigue tener de su esencia en la medida consentida» (San Cirilo) Para entenderlo mejor: de la inconsciente imagen pervertida de Dios sugerida por la serpiente deriva la imagen de un macho triunfador individualista, y esta imagen me dimensiona y me llena de contradicción. Y me mata el amor en el corazón. Porque este parámetro es incompatible con un padre o con un esposo, o con un amigo. O incluso con un sacerdote. El demonio trabaja fino para implantar en nosotros —por lo demás, de modo inconsciente— una imagen equivocada de Dios.

Cada mañana puede ser el alba de una vida pascual, donde ver el poder de Dios. La paradoja del sexto día: «Produzca la tierra seres vivos» es una experiencia que se debe hacer y rehacer: la tierra inerte produce vida, novedad. Las humillaciones que nos redimensionan nos devuelven a la verdad, y las que nos crucifican nos dan la ocasión de ponernos en manos de Dios y dejarle cumplir su obra.

En el fondo, detrás de todo pecado, se decía, detrás de tono desamor, está el odio a nuestras limitaciones, hacia nuestra pobreza, que no es otra cosa que odio hacia nosotros mismos.

El problema del pecado no es el pecado mismo sino aquello de lo que es alternativa: el amor. Por eso, todo el tiempo que se pasa sin amar es noche, es tiniebla.

Las cosas comienzan pequeñas, pero ahí, en el comienzo, está todo. El comienzo lo contiene todo. Si traicionas el inicio, traicionas el todo. Si el todo va mal, es porque estás fuera del mapa del inicio. Si quieres recomenzar debes volver al inicio, y encontrar lo que es vital para ti. En realidad, encontrarás a Otro. Porque nadie se inicia por sí mismo. El inicio es un don que alguien nos hace. La vida, en efecto, se recibe.

La vida no sigue las teorías, sino la sabiduría. Pero la sabiduría pertenece al pensamiento relacional que crece de la novedad de la vida recibida, no conquistada. La sabiduría es la encarnación de un conocimiento integral, simbólico y litúrgico. La sabiduría es la miel que se recolecta en los campos de la Palabra ya vivida y encarnada.

Es el primer requerimiento beneficioso para recomenzar, o para comenzar bien: obedecer a las cosas tal como son. Estoy donde estoy. He hecho lo que he hecho. Me ha pasado lo que me ha pasado. Se recomienza desde donde estamos. Y de paso identifico a uno de mis enemigos más peligrosos: mis pretensiones. Mis expectativas.

Todos los errores de nuestra vida —y repito esta afirmación apodíctica: todos— vienen, al menos en parte, de esta metedura de pata: no haber respetado las cosas como son. No tener los pies bien puestos en la realidad.

Necesitar ser como Dios es intrínsecamente necesitar tirar a la basura lo que se es. Ser otro distinto a uno mismo. Y esta necesidad deviene, en los modos más sofisticados y recónditos, un rechazo de sí mismo que, sin embargo, emerge como una ansiedad por uno mismo. El orgullo, el amor propio, son en realidad odio a uno mismo.

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El mundo es caótico. Sigue así. La cruz de Cristo es necedad y escándalo. Yo soy caótico. Nazco pobre, insuficiente. Y sigo así durante toda la vida.[…] ¿Qué tirano nos ha metido en el alma la necesidad de comprenderlo todo, y de pensar mal de lo que no entendemos?, ¿Qué malvado déspota nos ha obligado a torturarnos porque estamos vacíos, porque somos caos, esperando inútilmente el día lógico y comprensible, el día en que todo esté en orden, en su sitio?

Carlo Ancona, uno de mis colaboradores, que es médico, decía una vez: «Cuando volví del hospital con mi mujer y mi primera hija recién nacida, en el fondo esta personita era una extraña. Me decía: ¿pero quiero a esta cosita? En el fondo era como un huésped. Luego tuvo un ataque grave de tosferina. No respiraba. Tuvimos que acudir a urgencias. Pasé una noche esperando que mis colegas me dijesen cómo estaba, a la vista de la gravedad del caso. Lloré toda la noche. Cuando volví a casa con ella en mis brazos, me había convertido en padre de esta niña.»

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Notas tomadas en el libro:

November 4, 2019 – 95.0% «Día 7: alegría, consolación y descanso. Relación alimento discernimiento. Come sólo lo bueno para rechazar lo malo. Rodearse de belleza: arte y personas humildes y sensatas que sepan amar. Haced lista de cosas que nos sientan bien. Pensamiento motor para discernir y salvarnos: somos algo muy bueno.»

November 3, 2019 – 92.0% «Bendición. Buscar paternidad. Amor es relación. Cuidar del otro. Dios Padre es Dios personal, da libertad porque quiere hijos distintos. Creamos identidad propia. Soledad mala. Si soy impulsivo es porque me faltan relaciones. Estar en paraíso es estár con alguien. Discernir es decirse ¿para quién soy? ¿A quién me lleva hacer esto? Recomenzar es abandonar malos hábitos. La curación es buscar la felicidad del otro.»

November 3, 2019 – 88.0% «El dominio. Es la realización de mi imagen y semejanza entrando en mi realidad a través de mis habilidades. Dios confía en mí. Soy pobre y sólo me queda aprovechar cada instante para hacer el bien. Trabajar es amar a través del servicio al prójimo. Hacer lista potestades basada en realidad inmediata, no sueños. Caín ¿Guardián hermano? Huyo compromisos, vivo sin perseverancia ni resistencia, no riesgos, me quito gente.»

November 2, 2019 – 85.0% «Hombre y mujer los creó. Debe cortejarla, asumir debilidad, esperarla, hacerla sentir acogida, cuidar, acariciarla, comprenderla, apoyarla, sorprenderla.Mujer paciente, sensible, benevolente ante infantil y superficialidad, domina impactos vida, entiende personas y cosas. Cristo enseña a ser varón. Bueno sentir dolor agudo en alma por no haber amado. Conjunción copulativa positiva. Hay esponsabilidad. Darse al otro.»

October 31, 2019 – 83.0% «Día 6 parte 2 A imagen y semejanza. Ser verdadero yo. Ver a Dios como Padre. Soy perla de Cristo. Tener fe, buena representación de Dios. Recomenzar discirniendo: somos preciosos, mis errores no dicen mi verdad. Gloria Dios es amar, servir, morir por otro. Mala imagen de Dios mata amor en corazón y lo deja vacío. Se llena de orgullo, miedos, que es rechazo de uno mismo. Engañados por placer, estrategias autodestructivas.»

October 30, 2019 – 75.0% «Día 6 parte 1 tierra crea seres vivos. Dios crea vida de injusticia, caos. Adán degenera, Cristo da vida. Morir para dar fruto a través de humillaciones, obediencia y cruz. Humillación es oportunidad aprender voluntad de Dios. Merecida: salto a la verdad. Injusta: salto de mis obras a las de Dios. Mi libertad condiciona realidad, son mis cruces elegidas para discernir. Priorizar salvación, esto no se discierne. Lista de humillaciones.»

October 29, 2019 – 70.0% «Día 5: seres vivos. Fecundidad. Aceptar la realidad y buscar lo que existe, lo mío. Abre creatividad, arte. Si no, ideología basada en mi propio rechazo, en expectativas, sueños, hipótesis, no hechos. Ver enfermo como oportunidad. Hacer lista de gracias recibidas y abrirse a gratitud para renegar la tristeza, que es enemiga de la esperanza. Tristeza sana es arrepentimiento, mira amor no dado. Decálogo alegría pareja.»

October 23, 2019 – 59.0% «Día 4 Mejora iluminación para fiestas, gobernar y distinguir bien. Lámpara cuerpo es ojo, ilumina hacia dentro. Todo empieza en 1 palabra/pensamiento. Analizar inspiraciones/sugestiones, 2 niveles examen conciencia:-Respetan 1as evidencias, contenido, finalidad, comunión (perder razón), circunstancias, intenciones?-Compromisos, forzamientos y agresividad (Ismael) Generosidad=pérdidas pero libre. Lewis y S. Ignacio»

October 18, 2019 – 42.0% «Día 3: Mis puntos firmes establecen prioridades. Cada prioridad origina límites, que son una lista de síes y noes (diques) Los límites 2 tipos: impuestos aceptados (partes de Cristo) y establecidos por nosotros. Detrás del pecado, desamor, está el odio a limitaciones, hacia la pobreza, que es odio hacia nosotros mismos. Cristo usa límites para acercarse al Padre. Tentaciones Cristo y virtudes recuperan no fecundidad.»

October 10, 2019 – 31.0% «Día 2 Haya firmamento en medio aguas. Firmamento lo pone Dios, es lo que nos hace vivir (no deseos ni lo que decido hacer) Dejándolo trabajar aparecen mis puntos firmes: habilidades, arte consolar o hacer feliz a los demás, capacidades (lo nuestro) Usar negaciones, sin pérdidas tiempo en tareas. Si se confunden con emergencias nos hace volubles y tiramos toalla pronto. Don resolución problemas importante en noviazgo.»

October 6, 2019 – 21.0% «Buscar motivos para recomenzar. Dios espera en mi realidad pero estaba fuera. Hacer caso luz interior que dice «no te maltrates». Reconocer primeras evidencias, lo sencillo, nuestra cruz. Caja donde meter hábitos que evitan autodestruccción. Reconocer cosas (cuerpo, espacio, tiempo) y deberes. Ejemplo minusválida. Acoger secreto de Dios como oportunidad. No hechos para estar bien sino para amar. Arte de consolar.»

October 5, 2019 – 17.0% «Primeras palabras de Dios: «Haya luz» Establecen separación bien mal. Luz, día: bien, trabajo, buenas obras. Noche, oscuridad: lo que se deja de hacer, cosas que abstenerse. Lo peor de enemigo no es pecado, sino que hace perder tiempo o distrae para que no hagamos el bien. Sabiduría es hacer buenas obras. Inútil analizar culpas. Discernir para reconocer aceptar realidad inmediata. Poco que conocer o detalles a descubrir.»

October 4, 2019 – 14.0% «Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas. Dios incuba a sus futuras criaturas. Somos pensamiento de Dios. Nuestra primera misión es aceptar vivir. Entonces podremos recomenzar para discernir nuestra vocación. Debemos aceptar que estamos vivos y no es poco. Dios no impone esto, debe ser desde nuestro interior. Desilusión vital a los pies de Cristo porque nos amó antes de nuestras acciones. Aprovecharlo y recomenzar.»

October 3, 2019 – 12.0% «Génesis: día primero. Recomenzar implica 3: acoger realidad, identificar mis expectativas como enemigos y aceptar el caos vital permanente. Desabsolutizar sabiendo que hay un Padre mayor que nuestras miserias. No aceptar realidad viene de nuestro interior con conductas erróneas. Cambiar visión vida: nunca simetría, necedad cruz, recomenzar sin nada, no forcejear, estamos vivos!, dejar muertos enterrar muertos.»

October 2, 2019 – 9.0% «3. Antes de las cosas. La fuerza bíblica esta en sus paradigmas: creación (para recomenzar), mujer sangrante (afectos) Cada uno los conjuga con su realidad y discierne para recomenzar. Hay que recapitular, devolver a Cristo nuestro camino y encontrar lo que es vital para cada uno. Uno es regenerado, necesario Padre del que recibir gracia, abandonarse. Discernir es oler al Padre en todos los sucesos de nuestra vida.»

October 1, 2019 – 5.0% «El inicio lo contiene todo. Si me salgo de la realidad marcada entro en fracaso. Recomenzar recapitulando, devolviendo a Cristo, mi realidad rota. Encontrar lo vital para mí. Fuerzas bíblicas 2: performativa (sacramentos) y paradigmática (soy declinación de su palabra) Mc 5, 26 paradigma curación afectiva. Cristo usa parábolas. Buenos ejemplos. más potentes. Analogía vida espiritual es naturaleza: creación es a Redención.»

October 1, 2019 – 3.0% «Según Soloviev, el conocimiento verdadero es el relacional. El que sale de la comunión y el amor al prójimo. La vida no viene de teorías, sino de la sabiduría, que viene del conocimiento relacional y litúrgico. Sabiduría es la miel recolectada en los campos de la palabra. En la Eucaristía la palabra se encarna y la comemos. Somos lo que acogemos. La palabra es la vida, nos salva de la historia de nuestros fracasos.»

October 1, 2019 – 3.0% «El conocimiento verdadero basado en el amor al prójimo. El sufrimiento – como envejecimiento – produce cambios positivos. Despierta interés por las preguntas esenciales de existencia. Disminuye ego, despierta sabiduría no poseída, sino recibida. Produce paz interior. El autor basa su exégesis en el relato de la creación, Génesis. El pueblo de Israel – como nosotros – en su largo caminar, recomenzamos una y otra vez.»

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