🎯 La oración como centro, autoconocimiento y discernimiento espiritual 🛐

Inner Compass by Margaret Silf
Inner Compass by Margaret Silf

Rezar. Palabras lanzadas desde abismo de nuestro interior. Como el náufrago que lanza un mensaje embotellado al océano. Perfume del alma que llega a Dios. Y esperar la respuesta de un Dios que se antoja lejano. El Dios escondido de Francisco Marto, el pastorcillo de Fátima. Esperamos consuelo inmediato. Una respuesta convencional, inteligible. Que dé seguridad y ayude a discernir. Pero Dios tiene sus propias maneras, formas y tiempos.

Oración, autoconocimiento y discernimiento

Esta forma tan infantil de enfocar la oración tiene consecuencias. Si nuestras plegarias no son escuchadas, nos deprimimos. Entramos en una etapa de aridez espiritual originada por un fracaso en nuestra comunicación con Dios. Situándolo como un ser lejano e indiferente.

Con estas inquietudes me apunté al Taller de Discernimiento Espiritual impartido por @GimenaSVidal y @pilmancini en la residencia de Esclavas de Cristo Rey en Burlada (Navarra) No se habla de estas cosas en nuestra sociedad. Nos reunimos unas 20 personas en un taller de 6 horas de duración. El ambiente fue muy agradable.

Aprendimos una forma más madura de enfocar la oración. Una oración que lleva al autoconocimiento, que es la piedra angular del discernimiento espiritual. Discernir es:

  • Responder al amor de Dios, que deja huella en nosotros en forma de: esperanza, amor, libertad y consuelo.
  • Elegir la mejor manera de concretar este amor porque Dios siempre desea darse. Si el amor no se concreta, se evapora.
  • Es algo espirirual. Dios es espíritu y es la manera de conectar con Él y con nuestro verdadero yo. Pues el yo se mueve con sentimientos.
  • Separar el trigo de la paja. Es ser consciente de todo un abanico de sentimientos – consoladores o de zozobra – para contrastarlos.
  • Aprender a escuchar para interpretar la palabra de Dios. Nos disponemos a esta escucha a través de la oración.
  • Un modo de vivir que se convierte finalmente en algo necesario, pues da libertad.

¿Qué respuesta doy a este ofrecimiento de Dios?, ¿cómo me adentro y profundizo en mi corazón? Tenemos que adentrarnos en nuestra propia interioridad, que se compone de recuerdos, afectos y de la conciencia.

La conciencia es un sagrario en el interior de cada uno de nosotros.

Saber en qué capa nos movemos. Si tomamos decisiones desde «el dónde» pasan cosas malas. Hay que tomar decisiones desde nuestro núcleo, nuestra capa más interior.

Sólo si nuestra raíz está bien situada en Dios, florecerá nuestra vocación. Algunos autores modernos han profundizado en el camino hacia nuestra vocación. Uno de ellos es Matthew Kelly, autor del concepto «tu mejor versión», descrito en su libro «Resisting happiness» .

Mecanismos del Discernimiento

  • Distinguir las mociones, es decir, el origen de lo que nos mueve.
  • Ponerles nombre/apellido en la forma pensamiento/sentimiento. Por ejemplo: orar más/me siento bien. U: orar más/me cansa.
  • Interpretar el idioma de Dios, que es la interioridad: sentimientos, deseos, pensamientos y afectos.
  • Todas las mociones dejan huella afectiva.
  • Intervienen 3 fuerzas: Dios, la tentación y yo.
  • No se discierne entre lo bueno y lo malo. En la experiencia del amor, se discierne entre lo bueno y lo mejor. Lo malo nunca es una opción.
  • Aprender a hacer silencio para distinguir mociones positivas y negativas.
  • Buscar la alternancia o contraste de sentimientos.

Reglas de discernimiento

  • Quitar afecciones desordenadas.
  • Conocer lenguaje de Dios. Discernir es como una academia de idiomas. A cada uno Dios le habla distinto. Lenguajes de Dios y del mal espíritu.
  • El buen espíritu nos turbará cuando actuamos mal. Lo hará para sacarnos del pecado. Cuando hagamos cosas buenas dará paz o consuelo.
  • El mal espíritu está contento cuando pecamos: en este caso no turba pero sigue alimentando las pasiones (pereza, gula, lujuria, etc.)

Cómo actuar ante la desolación

  • No cambiar decisiones de antes de la desolación.
  • Mudarnos de la desolación.

Causas de la desolación

  • Olvido de Dios en nuestra vida. Todo lo puedo yo.
  • Rechazar las pruebas de la vida.
  • No seguir el camino de las virtudes.
  • Dios permite pruebas donde el hombre crece en libertad.
  • Dios necesita purificar nuestras intenciones porque el hombre siempre trata de sacar provecho. Debemos movernos en las bienaventuranzas aunque nos llamen tontos.
  • En la consolación ser humildes para no atribuirnos lo conseguido. Las consolaciones son estados que no duran toda la vida.

Hay que tener en cuenta las diversas formas de orar. Hay muchas maneras distintas, tantas como personas. Lo explica la famosa Youtuber @Marta_OSB en el siguiente vídeo:

Lo que le sirve a una persona quizás a otra no. Lo que este taller nos hizo ver, es que la oración es también una forma de conocimiento interno. Al rezar hacemos consciente nuestra relación con Dios. Lo hacemos conociendo nuestro yo más profundo y orientándolo hacia Dios. El centro de todo pensamiento debe ser Jesucristo. La Virgen María nos ayuda a localizar el centro que es Cristo.

La oración nos lleva al centro del quien. En la oración dejamos que Él nutra nuestra semilla de Dios y, al mismo tiempo, también quedamos nutridos y alimentados.

La oración no es sólo un medio o instrumento para sostenernos en nuestro itinerario espiritual (que también) sino que es su realidad más auténtica. No es un entreacto tranquilo y pacífico en nuestro atareado día, sino la esencia verdadera de nuestro ser. Cuando oramos, somos más realmente que nunca quienes somos y por eso, podemos decir que oramos siempre que vivimos la verdad que somos.

Cuando oramos nos movemos hacia dentro, hacia nuestro centro, hacia Dios. Luego volvemos de nuevo hacia fuera, otra vez a través de las capas de nuestro cómo, hasta nuestro dónde.

Lo que ocurre en nuestro centro es un acto de de transformación. No quiere decir esto que salimos de la oración transfigurados, como Jesús en el monte. No es tan espectacular. No hay ninguna explosión de radiación luminosa, sino un cambio sutil, suave, casi imperceptible, en nuestro modo de ser, que lleva consigo el poder de curar y cambiar y puede empapar nuestro dónde, nuestro entorno, con los valores del Reino. Y esto ocurre cada vez que oramos, lo notemos o no. Cuando nos abrimos a Dios en la oración, le invitamos a entrar en nuestro corazón. Trae consigo los dones del Espíritu, que alivian y sanan nuestros problemas, dolores y pecados.

Inner Compass: An Invitation to Ignatian Spirituality by Margaret Silf

La oración tiene estas características

  • Confirma si son buenos los consejos de otras personas.
  • Nos hace ver lo que realmente nos mueve: consolaciones (alegría, fe, servicio) o desolaciones (turbación, angustia).
  • Relativiza mis pulsiones con lo verdaderamente importante.
  • Las pulsiones negativas como el miedo, la rabia, el qué dirán generan cortocircuitos.
  • Nos acerca al Dios que mora dentro. Este encuentro plantea cuestiones que no podemos preveer. Es el riesgo de todo viaje interior.
  • Es una interacción, no un monólogo ni un mero psicoanálisis.

¿Cómo sé que estoy rezando bien?

  • Si hay una interacción sé que está bien.
  • Hay señales como las siguientes:
    • Existe una unidad entre mi vida y la oración. Se mezcla nuestra vida con las cosas de Dios a través de la oración.
    • Se produce una alegría interna y serena, que se mantiene a pesar de las dificultades.
    • Sentimos un buen ánimo y esperanza.
    • Nuestra vida se va transformando: mejor caracter, constumbres más devotas.
    • Damos paz al entorno porque hablamos con Dios.

Discernimiento según el Padre Jacques Philippe

  • Comprobar si este impulso es coherente con las enseñanzas del Evangelio de la Iglesia.
  • Si es realista: no me saca de la realidad de mi vida.
  • Someter este movimiento interior a la prueba del tiempo:
    • Si procede de Dios: se irá profundizando cada vez más.
    • Si procede de nuestra psique o es una tentación: no resistirá la prueba del tiempo.
  • Ver si tenemos rectitud de intenciones.
  • En casos importantes será preciso consultar con personas experimentadas en los caminos del Espíritu.
  • Tendremos una paz profunda.

Conclusiones

Terminado el taller, el Espíritu empezó a trabajar y a atar cabos. Las piezas dispersas en mi caótico tablero vital comenzaron a encajar.

The first step toward finding God – who is truth – is to discover the truth about myself; and if I have been in error, this first step to truth is the discovery of my error.

The Intimate Merton: His Life from His Journals by Thomas Merton

¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,
y así por de fuera te buscaba
; y, deforme como era,
me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.

Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían.

Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;
brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;
gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;
me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.

Las Confesiones by Agustín de Hipona

Grandes Santos hablan de esta dimensión de Dios, situada en nuestro interior, como una semilla. Dios inmanente que actúa dentro de mí junto con el Dios de los Cielos. Dentro de este marco se triangula el discernimiento espiritual.

El taller resultó muy provechoso, ha marcado un antes y un después en mi forma de entender la oración, su relación con el conocimiento de uno mismo y el discernimiento. Sin duda, pilares fundamentales en el crecimiento interior y sobre todo en el camino hacia la salvación. Y tú, ¿has tenido alguna experiencia que quieras compartir en relación a esto?

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